En fin, fuckin obligaciones que me mantienen alejada de escribir que a veces me sirve tan bien como canalizador. Mis días no son los más felices últimamente, whatever, shit happens.
Las idas a la facultad cada vez peores, el trayecto: monótono. Mi viejo: irritable.
Gracias a Dios estuvieron unos días afuera y tuve el beneficio de deleitarme en mi casa con amigos, alcohol, papas fritas a las 4 am... Mi jardín: un fumadero popular. Mi cocina: un enchastre. Mi cuarto: un hotel (sin llegar a lograr concretar ningún tipo de encuentro sexual).
Tuve la desagradable sorpresa de abrir la puerta del cuarto de mis padres, y encontrarme con una situación bastante bizarra, no voy a dar nombres, pero las posiciones eran bastante comprometedoras.
En fin, iba a redactar más, pero me acaban de comentar algo que me puso muy pero muy mal. WHATEVER, SHIT HAPPENS.
jueves 22 de noviembre de 2007
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1 radioescuchas:
Sí, shit happens pero ¡iluminación! a cargo de las constelaciones diría Girondo
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