Ella y Martin se conocieron un dia cualquiera del almanaque de noviembre. Ella salió totalmente no way, negadísima, pensando en cualquier cosa. Martín, en cambio, salió borracho, como siempre, a la expectativa de encontrar alguna mujer que se rinda a sus encantos, que bien sabia que los tenía, y bien sabía explotarlos.
Ella y Martín van al mismo bar, ella lo mira cuando entra, el se tambalea.
Se cruzan, charlan... El despliega todos sus encantos y ella se queda completamente ciega. Su ceguera se multiplican con la seguidilla de besos y miradas prometedoras y cómplices.
Pero si, está ciega, y estar ciega no le permite darse cuenta, al menos por esa noche, de que le depararía un año entero de negaciones, sufrimiento... Todo, claro, por la propia inmadurez e inseguridad que Martín intenta sepultar tras una coraza de seguridad, seducción y crueldad.
Él últimamente la busca. Ella, herida y cansada de la batalla, rechaza como puede los embates.
viernes 2 de noviembre de 2007
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1 radioescuchas:
hola, sisis ella fue no way, me gustó eso. ponéte en 4 mamita, si te encanta, dale dale si acá tu papito no te ve! jaja
besos inesita
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